By | 12/11/2019
China crea un curso de Inteligencia Artificial para la industria Militar

Una de las prioridades de los países más potentes del planeta se centra en desarrollar tecnología militar avanzada. La Inteligencia Artificial es sin duda la herramienta mediante la cual, los sistemas de defensa serán controlados con el fin de ser más eficientes y evitar los errores humanos.

Dada la importancia en el campo de la ciencia militar, China ha creado un curso específico de Inteligencia Artificial con el que procesarán los sistemas armamentísticos de su país para desarrollar robots como Themis Adder, que mezcla la IA con la robótica militar.  

Controlar las armas por medio de la Inteligencia Artificial

A finales de 2018 se inauguró el curso de Inteligencia Artificial en China que forma parte del innovador proyecto de seguridad nacional. El centro encargado de impartir el curso es la Universidad de Tecnología de Pekín y tendrá una duración de 4 años.

La carrera universitaria comienza con 31 jóvenes estudiantes menores de 18 años que han sido cuidadosamente seleccionados entre 5.000 aspirantes. Cabe resaltar que de los alumnos, 27 de ellos son hombres y el resto mujeres, una proporción poco usual en cualquier centro universitario del mundo.

Todas las miradas están centradas en estos jóvenes, y según señaló uno de los profesores, “estos jóvenes son excepcionales, pero ser excepcional no será suficiente para aprobar la carrera”. Para ello tendrán que afrontar desafíos, tener un pensamiento creativo y sobre todo, ser verdaderos patriotas.

Sin duda estos jóvenes desarrollarán los robots asesinos que tanto dividen a la comunidad científica y a los legisladores.

Las clases serán impartidas por docentes y científicos especializados en la rama armamentística. Tendrá varias especialidades relacionadas asociadas a la Inteligencia Artificial, como es el caso de la mecánica, la electrónica y el desarrollo y diseño de armas militares para China.

Consciente de su importancia, la Otan con sus vehículos anfibios no tripulados o el ejército ruso, también apuesta por robots militares, como es el caso de Uran-9, Fedor y el robot Sorátnik mientras que Estados Unidos hace lo propio con robots como Ripsaw M45 y su dron de espionaje Global Hawk